El doble rasero de la manipulación


Justo ayer lo terminé tu libro y, aunque hay cosas en las que no estoy de acuerdo contigo, tengo que decirte que me ha ayudado mucho ver que hay más personas en el mundo de las relaciones que sufren, viven y callan situaciones parecidas a la mía. Este verano me encontraba en tal callejón sin salida que tu libro fue como una válvula de escape. 

En verano pensé que o cortaba esto o me volvía loca. Y fue entonces cuando encontré tu libro, que me ayudó mucho para poder ver que, aunque los matices de tu caso no son ni de lejos como los del mío, estoy inmersa en una relación tóxica que no me hace ningún bien. Sigo llorando, sigo delgada, sigo comiendo poco y sigo enganchada a él, que sigue comportándose como Jekyll & Mr Hyde: tan encantador un día, tan hiriente y cabronazo al siguiente.

 

Te sitúo un poco en mi historia (no importa que publiques alguna cosa, pero obviando mi nombre):

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Hasta finales del año pasado yo era una chica de 28 años normal y corriente, vivía con mi novio, tenía un trabajo normal, salía con mis amigos y pensaba que era más o menos feliz. Ese mes, retomé el contacto con un conocido y a partir de ahí empezó a buscarme, a intentar quedar conmigo y lo que empezó como una posible canita al aire acabó como "la relación" más tóxica que he tenido en mi vida. El otro en cuestión me cameló con su halo de palabras bonitas, hechos encantadores, sexo fantástico y muchooos te echo de menos hasta que caí en unas redes oscuras y de una toxicidad sin límites.

 Una historia que tenía que ser de una noche se convirtió en algo que empezó a durar meses.

 Dejé a mi novio, me fui de casa y quise empezar una nueva vida sola, aunque siempre pensando en la fantasía que a lo mejor tendría la oportunidad de compartirla con él.

 Pero …

…justo cuando me había acostumbrado a él y, sí, puede ser que también me hubiera enamorado (y es que no estoy nada en contra del sexo de una noche, pero si empiezo a encontrarme con alguien varias veces, entiendo que es porque a ambos nos gusta y porque el sexo conlleva algo más, al menos así me pasa a mí, cosa que él parece no entender)...

justo cuando me había enamorado, te iba diciendo...

de repente

¡ dejé de ser perfecta!

 

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Ya no quería estar conmigo a todas a horas: de la noche a la mañana, si me apetecía verle, era demasiado agobiante; si le llamaba, tenía trabajo, si me decía que esa semana nos veríamos y el día que habíamos acordado le preguntaba por qué no aparecía, era por qué yo era tan egoísta, tan exigente y tan poco empática que no quería entender lo complicada que era su vida. Añadía que era incapaz de comprender el ritmo frenético de su existencia porque yo tenía la suerte de tener tiempo para todo, de tener un trabajo fácil (tengo una carrera y él se dedica a un oficio, no quiero ser clasista, entiendeme, pero quizá mi trabajo conlleve más dolores de cabeza que el suyo, simplemente siempre he sido ordenada y he sabido organizar mi tiempo, precisamente para no acabando siendo una esclava, mi vida privada está antes). 

Evidentemente, empecé a deprimirme, a tener cada vez menos ganas de nada, a dejar de comer, a estar cada día más delgada, a no concentrarme en el trabajo y a pensar que era una persona estúpida, sin nada reseñable ni ninguna valía porque era lo que él me transmitía sotto voce con sus palabras.

Tengo una licenciatura y desarrollo un puesto más a menos de responsabilidad en una editorial, viajo por trabajo muy a menudo y soy una persona bastante reconocida en mi profesión: pero yo sólo me veía a través de sus ojos. Intenté dejar de verle tanto, de escribirle y de quedar a solas con él. Quise inyectarme de positivismo y darme cuenta de nuevo de que valgo mucho más. Salí con otros chicos, pero siempre los acababa comparando con él: siempre era más guapo, más divertido, más bueno en la cama, más cariñoso, tenía más feeling conmigo. Evidentemente, cuando él se enteró de alguno de estos líos, volvía a atacarme: afirmaba que no estaba celoso, que yo sólo soy sexo, alguien que palia sus necesidades, pero podía pasarse el día entero incidiendo en lo cerda que yo era por acostarme con cualquiera (me acuesto simplemente con quien me gusta), por lo feos que era todos los chicos que estaban conmigo y por el mal gusto que tengo. Yo siempre era la mala, la fácil; cuando ahora pienso que él se pasaba el día alardeando de otros rollos que insinúaba tener aparte de mí y nunca pasaba nada porque en un hombre eso es muy macho, muy viril. 

Un ejemplo: este fin de semana se moría por estar conmigo, por verme y no dejaba de mandarme mensajes. Me juraba que haría lo posible por verme ayer, lunes, pero en cuanto le pregunté si al final quedaríamos, simplemente para organizarme, volví a ser la presionadora, la que provoca agobios.

 Ya te digo: sigo enganchada, sigo siguiendo su estela y se me hace cuesta arriba como sería mi vida si le diera puerta, si cortara toda relación y contacto y dejara de verle. Mis amigas me aconsejan que no quede con él siempre que a él le apetece, pero a la hora de la verdad siempre acabo cediendo: me dejo querer cuando es el hombre más encantador del mundo y me callo con la cabeza agachada para irme llorando cuando resulta que todo lo hago mal y sólo estoy para estorbar.

Pero al menos, tras la lectura de tu libro, me he dado cuenta que esto puede acabarse, que sólo tengo que darme el último empujoncito y enfrentarme sin miedo a mi vida. De momento, todavía no soy capaz, pero

que reconozca la posibilidad ya es un paso

 

 

 

 

 

 

Publicado por: Administrador Web
Fecha: Nov. 06, 2013 at 09:47am



Magali
Nov. 06, 2013 at 10:23am
Yo le diría varias cosas.
Lo primero es que te comprendo y siento por lo que estás pasando, muchos nos hemos visto en tú sitiación de alguna manera.
A ver, te recomiendo que intentes verte a tí misma "desde fuera", y observes si te gusta lo que ves....cierra los ojos, sal de tí y mírate, no juzgues enseguida, mira y observa.
Después te digo también que esos " no puedo", " no soy capaz"....pero "al menos soy consciente"....son obstáculos gigantescos en tú camino...no te refugies tanto en "al menos ya lo veo"....estás en situación de confort....y así te puedes tirar años mintiéndote a tí misma, alargando sufrimiento y alimentándolo con tu genial excusa de "lo veo al menos"...no vayas por ahí preciosa, sufrirás aún mas!!!....HAZLO YA! claro que puedes!....sal de esa habitación ficticia de tu mente que te tiene retenida....solo tienes que dar un paso firme, confía en ti y confía en la vida.

Creo que nos acostumbramos con tanta facilidad a estar mal....que nos asusta a veces el saber que podemos estar bien, por desconocido, por miedo a fallar y caernos...somos un poco adictos a la infelicidad....es lo que conocemos y salir de ahí, aunque parezca mentira, a las personas en algunos momentos de nuestras vidas, nos asusta horrores....aun sabiendo que el cambio es para bien.

Así que comprendo a esta chica, pero también se que se sale de eso, que las parejas tóxicas te desgastan hasta dejarte extenuada totalmente, que me lo diga a mí!.......pero también se que con amor y paciencia hacia uno mismo se sale, y cuanto menos te mientas mucho mejor. Se sale!! te lo digo yo...tuve una "retóxica" a mí lado.....hace ya algunos años....y se sale.

Muchos amor y mucha paciencia contigo misma!!!


laura
Nov. 06, 2013 at 12:05am
He vivido algo muy similar, aunque sería idéntico si no fuera porque al tercer mes me di cuenta de lo manipulador que era y lo mandé a tomar viento.

Acababa de terminar una relación muy larga cuando le conocí. No buscaba nada más que pasármelo bien, aunque si surgía el amor no iba a cerrarme en banda. Lo que comenzó como un rollete, siguió con una serie de mensajes y visitas sorpresa, cosa que me hizo caer... Una no es de piedra. Y fue en ese instante cuando todo cambió. Al mes le comenté que estaba preocupada por su cambio de actitud. Su respuesta: Son cosas tuyas (ja!). Y la mía fue, pues igual no somos compatibles. Ante la perspectiva de que le dejara cambió otra vez de actitud y se mostró de nuevo como al inicio, pero eso solo duró unos días. Siguió con su indiferencia, con su "necesito mi espacio" (él había invadido el mío!!!!!). Esto se repitió un par de veces más, hasta que finiquité el asunto.

Obviamente, en el momento en el que dije basta definitivamente apareció el amor. Que si se había equivocado, que si yo tenía razón en todo, que si yo era super especial, que le diera otra oportunidad, bla, bla, bla, bla... Un extorsionador sentimental de la peor calaña!!!

Me había hecho sentir horrible por dentro y por fuera y eso, no se lo consiento a nadie. Bastante tengo yo con mis complejos y manías para que venga el primer "minusválido sentimental" que pasa a hacerme sentir basura.

Esa es mi historia. Como consejo te diré que terminar con esto no solo te hará bien porque dejarás de estar sometida, sino que reforzará tu autoestima de cara a relaciones futuras.





Lia
Nov. 06, 2013 at 1:15pm
Salvo lo del novio previo y que lo mío empezó como una relación que él quería y yo no me sentía preparada pero que me enamoré hasta las trancas, yo he vivido EXACTAMENTE lo mismo (tanto que diría que es el mismo chico deportista de una ciudad del norte junto al mar pero es que en estos casos parece que actuamos según patrones fijos.) Yo esperaba recuperar lo bueno del principio.

Sólo puedo decir que el maltrato psicológico y verbal fue en aumento hasta convertirse en físico y en abusos sexuales.

Corta todo contacto.


sue
Nov. 06, 2013 at 7:38pm
Es el clásico "ni contigo ni sin ti" y ese complejo persecutorio que tienen algunas personas (mujeres y hombres) del afan de conquista. Lo que les mueve es la conquista y ver que te han atrapado, el resto les aburre. A mi me ha pasado en alguna ocasión, para qué engañarme, y eso de no ser "empática", je, me suena mucho. No sé por qué me río porque no tiene gracia, pero, en fin, que lo mejor en estos casos es cortar todo contacto y, si lo necesitas, acudir a terapia.

Un saludo.


cristina
Nov. 14, 2013 at 12:51am
Me ha pasado lo que dices y sobretodo lo que comenta Laura... Yo detecte el cambio a peor a los 4 meses y medio y dure exactamente un año.... los 8 meses y medio restantes fueron un infierno de decirle que lo dejaba y el suplicara perdon y prometiera cambio para durar cada vez menos con esa actitud.
Se acabo hace tres meses, y ahora mismo vivo de la rabia... no puedo dejar de pensar como pude permitir lo que me hizo, me siento fatal, pero espero y deseo que se pase con el tiempo.
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