Necesito mi espacio


 

Atención, todas las historias que cuento a continuación son REALES, pero he cambiado los nombres.

 

 

Miguel y Yolanda

 

Se conocen desde los veinte años, ahora los dos tienen cuarenta y cuatro. Eran compañeros de clase en la facultad. Se casaron. No tienen hijos porque ella nunca quiso tenerlos.

El caso es que Miguel y Yolanda prácticamente no mantenían vida sexual, ni compartían intereses, pero se llevaban muy bien.

Por fin un día Miguel le planteó a Yolanda que no se sentía bien y que se empezaba a aburrir en la relación. Hablaron mucho, fijaron actividades que realizar juntos, intentaron hacer escapadas románticas para retomar la vida sexual… Pero aquello no avanzaba. Yolanda quería seguir con la relación, Miguel no lo veía tan claro.

A día de hoy están divorciados y se llevan muy bien.

 

 

Celia y Ane.

 

Después de cuatro años de convivencia Celia empezaba a aburrirse. La relación sexual se había enfriado, no tenían amigas en común, porque Ane no soporta a las amigas de Celia y tampoco es particularmente sociable. Ane vivía muy volcada en su trabajo. Celia no era tan ambiciosa. Es profesora de dibujo en un instituto y tiene todas las tardes libres. Suele aprovecharlas para visitar exposiciones y se cansó de hacerlo sola.  Empezó a quedar con una compañera de trabajo. Al poco tiempo, se sintió atraída por esa compañera.

Le contó a Ane lo que le estaba pasando. Acudieron a una terapeuta de pareja. Después de muchas lágrimas, decidieron separarse. Celia nunca se lió con la compañera de trabajo, que a día de hoy sigue siendo su amiga. Celia sale hoy con una diseñadora y Ane, ella sí, con una compañera de trabajo.

 

 

Yaiza y Pilar

 

Llevaban viviendo juntas diez años. Pilar  ascendió en su trabajo y a partir de entonces empezó a llegar cada vez más tarde, y siempre muy cansada y/o de mal humor. Apenas le daba tiempo de cenar e irse derrotada a la cama. No tenía energía para el sexo.  En verano, Yaiza se fue quince días para visitar a sus padres. Cuando regresó, se encontró con que Pilar había hecho las maletas. Pilar le dijo que se había ido a casa de su madre. Que no estaba contenta con la relación, que no se sentía bien, que necesitaba si espacio… Tres meses después Pilar vivía con otra chica, una compañera de trabajo.

Han pasado dos años y ahora Yaiza sabe que durante ese año en el que Pilar estaba “tan agobiada de trabajo”, en realidad estaba manteniendo una historia con su asistente, que es la mujer con la que vive a día de hoy.

Pilar ha intentado por todos los medios retomar la amistad con Yaiza, pero Yaiza nunca ha querido. Yaiza  estuvo seriamente deprimida y medicada durante un año.

 

 

Rubén y Emma

Trabajaban en el mismo instituto, él era el profesor de inglés y ella la de literatura. Ella estaba casada con un directivo de una empresa y tenía un tren de vida envidiable. Empezaron un idilio que Rubén define a día de hoy como una tortura.  Finalmente, Emma le dijo a su marido que se iba “ a casa de una amiga para reflexionar” porque “no estaba segura de querer continuar con la relación” y porque “ necesitaba espacio”  y se fue con Rubén. Rubén le escuchaba alguna vez hablar por teléfono con su todavía marido. Ella insistía en que estaba en casa de una amiga, y nunca quería decir la verdad.  Cuando Rubén le preguntó a ella que por qué mentía ella le dijo que porque no quería hacer daño a su ex y también que las dos familias se conocían, y como se supiese que ella le había dejado por otro, iba a haber problemas. Después de un mes, y tras recibir llamadas constantes del marido, la madre, el padre, la suegra, el suegro, la cuñada y el Nuncio de Su Santidad, Emma regresó con su marido. Rubén pidió la baja por depresión y al año siguiente el traslado a otro instituto.

Nunca más volvieron a hablarse.  Pero Rubén sabe por amigos comunes que ahora ella tiene dos hijos.

 

 

Pepe y Esperanza.

 

Llevaban quince años casados. Durante los últimos cinco Esperanza sabía que Pepe le era infiel. Descubrió mensajes en el móvil, entre otras pruebas. Pero Esperanza estaba segura de que se trataba de historias eventuales, puntuales, esporádicas, y mientras él siempre volviera con ella, ella perdonaba.

Un día Esperanza abrió la carta del banco que contenía los extractos bancarios de la cuenta de Pepe ( tenían una cuenta común para la casa y cuentas separadas para gastos propios). Descubrió que cuando se suponía que Pepe había estado en un congreso en Sevilla en realidad había estado en un hotel de París. La factura había sido pagada con la tarjeta, así como las de varios restaurantes caros en la ciudad. Esperanza confrontó a Pepe, Pepe se negó a dar explicaciones, hizo su maleta y se fue.

Hasta el día de hoy Esperanza no sabe que Pepe llevaba tres años liado con una chica, la chica con la que sigue saliendo a día de hoy. Pepe nunca se lo ha contado.

 

 

Elio y Carlos

 

Elio es un actor conocido. Vive con Carlos, abogado, mayor que él. Elio se va de rodaje seis semanas a las islas Canarias. Cuando vuelve, está siempre cansado, de mal humor, y lo achaca al esfuerzo enorme que ha hecho en el rodaje. Amigos comunes me llaman poco después para decirme que Elio está saliendo con un ayudante de dirección que yo conozco. Así que llamo a Carlos para ver si puedo ayudarle en algo. Sorpresa, me encuentro con que Carlos y Elio se van a Asturias a pasar el puente en casa de los padres de Carlos.

Meses después Elio le dice a Carlos que ya no se siente a gusto, que ha dejado de estar enamorado, que necesita irse. Cuando Carlos le pregunta si hay alguien más, Elio jura por lo sagrado y lo profano que no.

Elio a día de hoy vive con el entonces ayudante de dirección y hoy director de cine, con el que se había liado en el viaje a Canarias.

 

 

 

Os cuento todas estas historias porque hoy he recibido un mail de mi amiga Mónica, continuación de una conversación telefónica que no se pudo continuar porque ella estaba en el trabajo y su jeje merodeaba por allí :

 

 

“ Hola Lucía,

Todo esto empezó el pasado sábado. Me dijo que estaba muy agobiado, que se le hacía una montaña llegar a casa y que no sentía por mí como antes. Que quería irse de casa para echarme de menos, que el problema no era yo, sino él.
A mí se me vino el mundo encima, estuve llorando hasta que se acabó el día, no quiero que se vaya, tampoco quiero obligarle a estar conmigo mal, pero estoy hecha polvo. Esa noche acabamos los dos llorando, hasta que nos dormimos (juntos).
Si es cierto, que nada era lo que era, nos habíamos convertido en dos amigos compartiendo piso, que no discutíamos, pero que tampoco vivíamos una relación de pareja. Nos hemos ido alejando los dos, cada vez coincidíamos menos en horarios, días de fiesta, vacaciones... Yo antes movía cielo y tierra para que no fuese así, me cambiaba horarios, negociaba mis vacaciones hasta el último momento, pero llegó un momento, no sé muy bien cuando ni por qué, en el que dejé de hacerlo. Si no nos veíamos tampoco pasaba nada. Yo antes era muy detallista,  pero ahora pensaba “para qué voy a serlo, si no lo valorará”. Antes cada uno teníamos nuestros amigos, también teníamos amigos en común... pero desde hace tiempo  había llegado un momento en el que yo pensaba “bueno, si sale solo se lo pasará mejor”. Con todo esto no quiero decir que yo tenga la culpa, pero las relaciones son de dos, y nos hemos alejado los dos.
Por lo que si él  quiere marcharse a pensar, que marche, aunque me duela mucho, yo sé lo que quiero y es volver con él, volver a ser la que siempre he sido con él. Que piense, que me eche de menos. No le quiero precipitar tampoco, que se hagan bien las cosas, no quiero que se vaya a cualquier sitio, él seguirá teniendo las llaves de casa, porque ésta es su casa. El me dijo que esto le pasó una vez, y al poco volvió con su expareja, pero yo no quiero vivir así. Se me han juntado muchas cosas y cada vez estoy más susceptible y sensible. Ahora vienen fechas delicadas, las Navidades, su cumpleaños, él siempre noviembre y diciembre lo pasa muy deprimido  y no quiero que esté mal. Aún no se ha ido, y seguimos durmiendo juntos, lo que me duele porque es muy extraño, hablamos más o menos cordialmente.
 

 

Mi opinión es la siguiente: 

Si una persona ha dejado de sentir algo por ti y empieza a sentirse mal cuando llega a casa pero no hay discusiones, no es más que aburrimiento, lo normal es que hable contigo e intente solucionarlo, y abra salidas. No que se vaya. Irse es el equivalente del silencio hostil. Poner tierra de por medio o decir que necesita su espacio a mí me parece una cosa de lo más agresiva.

” El silencio frío y hostil es insoportable y prácticamente venderíamos el alma para no tener que aguantarlo. Cualquier cosa nos parece mejor que el silencio. Cuanto más pedimos que nos expliquen lo que  les pasa, más se contienen  y se repliegan, pues les aterroriza enfrentarse a nosotros y a su propia ira.  Los castigadores callados se parapetan tras una fachada impenetrable y desvían hacia nosotros la responsabilidad de sus sentimientos. Cuando alguien nos castiga de esa forma, nos sentimos trastornados. Notamos que la cólera de los callados va en aumento y sabemos que somos su blanco” ( Susan Forward

 

El silencio es una de las sustancias más tóxicas existentes hoy en el mundo. Lo que lo hace especialmente peligroso es que, tal como ocurre también con los elementos radiactivos, es un producto invisible, incoloro, inodoro e insípido.  Su gran resistencia al calor le hace un producto de múltiple utilidad, estando ampliamente extendido en el ambiente y en los productos de consumo de las sociedades de avanzado desarrollo económico. Se encuentra en casi todas partes.

 

Así explica la psicóloga Susan Forward por qué el silencio hostil es una táctica de manipulación. Sobre todo, en una discusión, es la manera más fácil de que un conflicto NO se resuelva nunca . Si yo me cabreo con alguien porque ha llegado tarde y le digo ” Joder, eres un cabrón, sabes que me molesta esperar”, me estoy pasando, estoy insultando, pero al menos estoy diciendo lo que pasa. Si él llega tarde y yo le castigo con mi cólera fría, estoy impidiendo que el conflicto se resuelva.

El silencio hostil  una táctica de manipulación muy común, y enormemente cruel. Lo peor es que socialmente está más aceptada que el exabrupto y la queja, que en realidad son más sanos.

Si concluyes que tu pareja, madre, jefe…. recurre a menudo al silencio hostil, te está manipulando.

El “ necesito mi espacio” o el “ debo irme para que me eches de menos” es una variante del silencio hostil. Poner tierra de por medio impide que el conflicto se resuelva, y agrede a la otra persona.

 

No valen excusas como:

” Es que no me gusta discutir” . En realidad quiere decir:  ” no sé negociar asertivamente”

” Es que me bloqueo”. Sí, me bloqueo porque tengo miedo a mi propia ira y a la tuya. No sé gestionar mis propios sentimientos ni los tuyos. No quiero sentir que te debo nada. Soy un(a) inútil emocional y no te sirvo.

Pero además, en épocas como éstas, en las que es tan difícil encontrar un sitio a dónde ir, y en un caso como el novio de Mónica, que es colombiano y no tiene parientes en la ciudad… A ver ¿ dónde se va? ¿ A casa de un amigo? ¿ Qué amigo te deja quedarte quince días en su casa así como así? (A no ser que Marcos tenga amigos que vivan en mansiones en Pedralbes, y no es al caso) ¿ Realmente compensa coger tus cosas e irte “ a pensar” cuando tu familia no vive en la ciudad y estás cobrando 1500 euros al mes y no puedes pagarte por lo tanto una semana en un hotel? ¿Que se va a casa de un amigo? No cuela. Todos sus amigos viven en Barcelona, en casas pequeñas, en las que no hay habitaciones libre, y  a alguien asilado en un sofá lo aguantas un fin de semana, no más.

Yo estoy prácticamente segura de que Marcos ya tiene a alguien en reserva. ¿Qué opináis vosotros?

 

 

Publicado por: Administrador Web
Fecha: Nov. 22, 2013 at 7:31pm



Sonia
Nov. 22, 2013 at 7:59pm
Puede ser que no tenga a nadie en la recámara, que se vaya a casa de un familiar y lo haga para darte un "escarmiento" otra forma de maltrato. El peligro de este "escarmiento" es que el contrario es de cuenta de lo bien que se está solo, mejor que mal acompañado....y no haya vuelta atrás. El que cruce la puerta que sepa que puede traer consecuencias. Que no subestimen nuestra valentía y coraje¡


elisabet
Nov. 22, 2013 at 8:15pm
me aventuraré a dar mi opinión, y claro, al no tener todos los datos y no conocer a la pareja, pues tampoco es que tenga gran valor pero.... estoy de acuerdo contigo, Lucía.
Este chaval ya tiene a otra persona, y seguramente como tampoco sabe si le irá bien o no con ella, quiere mantener a Mónica en la recámara, no sea que la nueva le salga rana y él se quede solo.
Puede ser que me equivoque, y ojalá, porque me imagino que tu amiga lo estará pasando fatal, pero los y las humanas somos cobardes, y nos cuesta dejar una relación sin antes tener un agarradero.


Mariana LS
Nov. 22, 2013 at 9:10pm
Hola, tambien creo q tiene otra.... Y ella terror de salir de su zona de confort. Él es cobarde, ella tambien. Ella no pregunta, no patalea. Él no quiere dar explicaciones, se autoculpa para q lo dejen tranquilo. Hace tiempo q no luchan juntos.....


Eva A.
Nov. 23, 2013 at 12:48am
Un tío no deja una relación en la que no haya grandíiiiisimos problemas salvo que no tenga otra muy segura. Y este pa´mí que la tiene.


victoria caada
Nov. 23, 2013 at 07:53am
Me gustaria tener mas informacion sibre este tema. Llevo con una persona asi durante quince años, dos.hijos, pero ya no se puede convivir con el. Todo lo que has citado es cierto la psicologa a la que citas , me gustaria leer mas de ella, sobre.como.afrontar este problema, no se alguna solucion si la hay, antes de la separacion. Un saludo Lucia, te llamas como mi hija


sonia
Nov. 23, 2013 at 08:57am
Hola

Cómo puedo hacerme con tus libros en Londres?

GRACIAS


Naiara
Nov. 23, 2013 at 11:42am
Hola, Lucía. Y sobre todo, hola, "Mónica".

Recientemente he pasado exáctamente por la misma situación (o casi, porque no hay ninguna igual).
1) No importa que él tenga ya a otra si no quiere hacer un esfuerzo con Mónica. Quiero decir que lo importante no es la existencia de una sustituta o reserva.
El espacio no es la solución. El silencio tampoco. Si es que hay interés de seguir juntos. Si hay interés por la parte de Marcos, se buscan otras soluciones, terapia, etc. Si es agobio por el trabajo, deberían servir los viajes, las salidas... Con amigos, en pareja... Pero no salir de casa. El hogar fundamenta la seguridad y no los miedos ni los malos rollos. Así que en eso sí que estoy de acuerdo con lo que planteais.
2) No vale que la terapia sea una solución contra el sentimiento de culpabilidad de Marcos. Mi ex tuvo ese sentimiento, lloraba mucho, y juraba que lo intentábamos. Pero sólo era para no sentirse culpable. No era un "quiero estar contigo". Perdimos meses de nuestras vidas yendo a terapia: con psicóloga, con mi familia. Nos sentimos engañados después.
3) Si realmente quiere hacer un esfuerzo, Mónica, ponte las pilas y da un ultimatum. Sé que suena fatal y que aceptarlo es horriblemente complicado. "Si quieres espacio, te vas". Porque en cuanto salga por la puerta, en cuanto ocurra eso, Mónica, no podrás vivir. No es ser egoísta exactamente. Lo que quiero decir es que si él sale por la puerta... Tus dudas empezarán a crecer y crecer.
"El silencio frío y hostil es insoportable y prácticamente venderíamos el alma para no tener que aguantarlo. Cualquier cosa nos parece mejor que el silencio. Cuanto más pedimos que nos expliquen lo que les pasa, más se contienen y se repliegan, pues les aterroriza enfrentarse a nosotros y a su propia ira. Los castigadores callados se parapetan tras una fachada impenetrable y desvían hacia nosotros la responsabilidad de sus sentimientos. Cuando alguien nos castiga de esa forma, nos sentimos trastornados. Notamos que la cólera de los callados va en aumento y sabemos que somos su blanco” ( Susan Forward)
Yo, que nunca controlaba nada y que quería que mi ex saliera con amigas e hiciera algo más que trabajar, empecé a dudar y a controlar: el móvil, internet... Empezaron las mentiras y fueron creciendo. Dejé de dormir, dejé de ilusionarme. Sólo pensaba en "nosotras". En "arreglarlo", mientras ella salía, se divertía... Porque "necesitaba ese espacio sin mí". El espacio en una pareja es importante. Es parte de nuestro día a día.
Ahora estoy con otra chica y distribuyo mi espacio para hacer cosas que a mí me gustan. Unas con ella y otras sin ella. Talleres, cursos, charlas... Eso es el espacio.
Cuando una persona que trabaja mucho tiempo (o pasa mucho tiempo fuera de casa) te pide espacio y casi no os veis realmente,... sí es por tí. Ya no te quiere igual. Porque cuando estás enamoradx, trabajas pensando en estar con esa persona, con volver a casa y daros un abrazo. Miraros a los ojos. Estar contigo debería ser ese descanso que necesita.
El espacio y el silencio son "la manera más fácil de que un conflicto NO se resuelva nunca."
Por la razón que sea (tú más dependiente y pendiente de él, de sus necesidades; él que ya está agobiado... lo que sea), él ya no te necesita.
Y tú a él sí. Crees que sin él no serás feliz. Es normal que nuestros sentimientos varíen en una relación con los años. Estuve 10 años con esta chica. La diferencia es que yo no tenía dudas de que quería estar con ella (aunque no veía problemas entonces a que me humillara y la tenía sobre un pedestal y siempre pensaba que tenía razón en todo y que el problema era yo), y ella pasaba por fases así...
Me parece interesante esto que decis en el texto:
” Es que no me gusta discutir” . En realidad quiere decir: ” no sé negociar asertivamente”
” Es que me bloqueo”. Sí, me bloqueo porque tengo miedo a mi propia ira y a la tuya. No sé gestionar mis propios sentimientos ni los tuyos. No quiero sentir que te debo nada. Soy un(a) inútil emocional y no te sirvo.
Lo fundamental, aunque en otros momentos no haya sido así, es que en esos momentos NO SABEN CÓMO GESTIONAR LO QUE SIENTEN NI RESOLVERLO. Técnica del avestruz.
Las personas como mi ex y como Marcos no son felices. Pasan épocas de depresión o bajón. No se conforman con una realidad, se quejan mucho y esa tristeza y depresión nos la contagian. Nosotras dejamos de quejarnos, dejamos de enfrentarnos. Siempre estamos ahí apoyando y consolando. Nos volvemos muletas para que caminen. Hasta que un día nos dicen: "necesito espacio". Que es lo mismo que: "ya no te echo de menos".
4) Tienen un alto sentimiento de inseguridad y culpabilidad porque tienen un pensamiento perfeccionista de cómo deben de ser las cosas. La culpabilidad se define en lágrimas. Sí de tristeza, cuando lloráis los dos juntos y abrazados. Estáis llorando porque para ninguno de los dos es ya como al principio. Nunca lo será. Las relaciones agotan y cansan. Es normal. No hay que asustarse. Las personas cambian. Pero hay que ser racional y práctico.
Si uno se dice así mismo... "Estoy agotado, necesito unas vacaciones... ¿con mi pareja? ¿Con mis colegas?..." Eso no es malo. Yo me fui un fin de con mis amigas sin mi chica. Yo visito a mis padres sin mi chica. Pero vuelvo al hogar porque la echo de menos. Vivir con una persona y verla poco... y encima querer echarla más de menos... Eso significa simplemente que no quiere estar con esa persona. Y si lo niega, será culpabilidad. Soy cruel, lo siento. ¿Superado? Sí. Soy una persona feliz ahora.
Por que eso es lo que buscas, Mónica. Ser feliz. Pero con una actitud derrotista (yo adelgacé 10 kilos, me pasé 4 meses yendo a trabajar por la mañana y tirada en la cama por la tarde... Pensando, hablando... del tema), no lo vas a lograr.
Ahora vamos a lo práctico:
1) Quiere irse de casa. Que se vaya. Es una decisión que ha tomado él. ¿Dónde? ¿Qué más da? Lo único que tengo claro es que si no tuviera donde irse, no se le ocurriría decir que necesita irse. A no ser que pretenda que se vaya ella y sea una forma de manipulación.
Eso, es cuestión económica normalmente. Pero ojo. En mi caso fui yo la que me fui. A los 6 meses me separé. Lo perdí todo. Pensé más en mis sentimientos que en lo práctico. Mónica, si puedes, no te vayas tú de casa.
Perdí equipo profesional que compartía con ella. Ordenadores, etc... Mucha pasta. Mucho invertido. Ella me puso los cuernos varias veces. Relaciones que no significaban nada para ella al principio. Luego no, luego fue "la otra". Si no me hubiera enterado por mi cuenta, no sé que hubiera pasado... ¿Quizás más teatro y mentiras?

Cuando se vaya... Porque tarde o temprano, con esa actitud se irá o tratará de que te vayas tú, o tú marcharas... Empezará un proceso doloroso... Nunca sabrás si volveréis o no. Nunca se sabe. Pero sólo tienes que pensar en tí y en el día a día.
1) Levántate. Cuídate. Dúchate. Come.
2) Mírate al espejo y piénsate como persona, como individuo.
3) Organiza tus días como si él no estuviera. Si él sigue en casa... que NO LO HAGA para que tú no estés mal. Para eso mejor que se vaya. Por que durante un tiempo no vas a estar bien, sigais juntos durante la separación o no.
4) Ponte tareas. Poquitas. Placenteras. Pasea mucho. Deja el móvil en casa. Por el campo si puede ser. Respira.
5) Durante un tiempo, necesitarás hablar con amigos y familia, si eres como yo, una cotorra. Ahí descubrirás que amigos te conviene frecuentar en estos momentos. Vete de vinos. Siempre acompañada. Pero quédate en casa también. Es como un gato que se lame las heridas.
6) Recupera cosas: lee tu novela favorita, sobre todo anterior a la crisis. Escucha música que oías antes de conocer a Marcos. La cuestión es hacer cosas que no hagas con él.
7) Pinta, escribe, haz teatro... No sé donde vives y yo en eso tuve suerte porque me vine a Madrid y me alejé. Vete de viaje con alguna amiga/o. ¡Vete de fiesta! Pero no vayas forzada. Irá poco a poco funcionando. Hay talleres de feminismo y empoderamiento de la mujer que son super positivos para este tipo de situaciones. No, no, no consiste en odiar a los hombres... No tiene nada que ver. HAY QUE SENTIRSE EMPODERADA... Porque ahora mismo no creo que tengas mucha autoestima.
8) Deja de justificarle. Deja de hablar y pensar en sus necesidades y en sus sentimientos, para hacerlo de los tuyos. Empieza frases como: "Lo que yo quiero es...", "Lo que yo siento es..."... La cuestión es que debemos focalizarnos sobre nosotras mismas. Yo me visto. Yo me lavo. Yo hago. Yo pienso. Yo siento. Dejamos el "es que él... ". A eso me refiero con empoderar. El centro de tu vida eres tú, no él.
He leido detenidamente todo el texto que has escrito Lucía. Te felicito porque nos conoces a muchos de nosotros por lo que vivimos, no por lo que somos. Eso impresiona.



keryn
Nov. 23, 2013 at 5:11pm
No me cabe la menor duda de q si se va es por q tiene a otra, lo q resultaria deprimente seria q si la relacion no le funciona ( q no funcionara) termine regresando y q ella lo acepte


AnaDa
Nov. 23, 2013 at 5:39pm
pues sí, suena a que tiene a alguien por ahí y ya no le cuesta tomar la decisión de irse, como se suele decir, "a enemigo que huye puente de plata", cierra la puerta y no la vuelvas a abrir, al principio duele, pero luego es liberador, sal, diviértete y vive todo eso que hayas echado de menos antes.


tita
Nov. 23, 2013 at 8:38pm
una vez leí en twitter algo así como "Hoy en cuarto mílenio un/a chico/a que le pidió tiempo a su pareja y no se folló a nadie durante ese tiempo" , creo q cuando se pide tiempo normalmente es para experimentar. A veces experimentar con otra persona o sentimiento, yo la verdad que lo hice una vez y fue porque estaba loca de amor con otro chico y quería intentarlo...No sé si es lo común... pero casi siempre que se piden espacio en mi grupo de amigos por lo menos se acaba dejandólo... es una forma menos dura que lo dejamos..


Reich
Nov. 24, 2013 at 2:41pm
Hoy has puesto en tu perfil de Fb que tuviste que borrar comentarios porque Mónica realmente necesitaba ayuda y la gente comentaba sin leer. Es lo que tiene exponer la vida privada de una persona en una red social para deliberación del resto del mundo. Quizás tienes permiso de la protagonista de la historia, eso no significa que me siga pareciendo una buena idea. No sé si el novio de Mónica le pone los cuernos o no, lo que sí se es que no me parece bien dejar a debate de desconocidos una relación que en el fondo sólo conocen dos personas: Mónica y él. Tiene que ser muy doloroso ver cómo algo por lo que tú estás sufriendo, otros lo convierten en motivo de discusión y de puro cotilleo. Por mucho que los demás opinen sobre nuestra vida privada, sólo nosotros sabemos dónde está nuestro límite y hasta donde podemos llegar. Que yo diga: "Mónica, de verdad, deja a ese tipo que te está haciendo daño" o "venga mujer, dale tiempo", no quiere decir ni que yo tenga toda la razón ni que ella sea una ignorante dentro de su PROPIA relación. No voy a entrar en discutir si él tiene a otra o no porque me parece ofensivo. Prefiero decirle a ella que mire en su interior y busque respuestas, será ahí donde las encontrará.


Brbara
Nov. 24, 2013 at 6:53pm
Aún sigo intentando procesar el significado de "Es que no me gusta discutir”. Nunca lo había visto así, y tienes toda la razón. No lo sabía antes cuando lo sufría, pero por lo menos lo sé a partir de ahora. Gracias.


carolina
Nov. 24, 2013 at 7:38pm
estoy totalmente de acuerdo , el silencio es una arma muy muy hostil yo lo sufri y te puedo asegurar q llega a ser insoportable.si una persona no quiere estar contigo por las razones q seanlo mejor es que se vaya , si se pasa mal pero es preferible a perder tu orientacion ydignidad entre otras cosas....


Kate
Nov. 24, 2013 at 11:41pm
El "tiempo para pensar" equivale a: "Quiero dejarte, pero no se como decírtelo o como hacer que te des cuenta".
Yo misma lo he usado cuando no he querido estar con una persona, porque me he dado cuenta de que no es lo que buscaba... etc.


Yolanda
Nov. 25, 2013 at 12:04am
Hace muy poco me tocó uno de estos castigadores silenciosos que además se rallaba el solito, sin que pasara nada, de repente. Además de lo horrible de esta inestabilidad, como guinda del pastel su silencio, sus malas caras y sus malas contestaciones. Ese silencio da muy mal rollo , es como un fantasma, está ahí acechando amenazante.
Estoy de acuerdo con lo de que es mejor un grito, y no es porque los justifique pero por lo menos te puedes enfrentar a ellos de alguna manera y aunque no sea la forma más correcta de comunicación, como mínimo te está expresando lo que le pasa, pero con el silencio estás totalmente desarmado.
Estos tipos son maltratadores sutiles pero al fin y al cabo maltratan. Lo peor es que te hacen sentir como un juguete roto, ayer te adoraban y hoy te desprecian sin venir a cuento y a veces en cuestión de horas.
Son caprichosos, pero de cara a familiares, amigos y demás son encantadores aunque por detrás los ponga a todos a parir y luego no les diga a la cara lo que piensa. Como veis no solo conmigo tenía problemas de comunicación, era bastante cobarde en general pero si que hacía mí no tenía problemas en mostrarme hostilidad !

Toda la razón del mundo en que estos silencios hostiles son muy agresivos y parece que solo se destacan los otros maltratos más obvios ( insultos, agresiones físicas, etc. ) pero este, aunque sútil, también es una forma de agresión

Espero que no me caiga otro de estos y sepa pillarlo a tiempo y por eso mi pregunta es: estos tipos tienen algún perfil en concreto ? , se puede más o menos detectarlos al principio de conocerlos ?

Gracias !!!
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