Supervivientes de abuso sexual y futuras relaciones tóxicas


Esta es una de las cartas más impactantes que he recibido a propósito de TU CORAZÓN NO ESTÁ BIEN DE LA CABEZA. Probablemente Sonia ( nombre supuesto) cree que su historia es única. Desgraciadamente, es muy común. Es mucho más común de lo que parece.

 

Las persona que han sufrido abuso sexual durante la niñez en la vida adulta presentan una sintomatología emocional  que incluye parte o todo lo siguiente:

— Sentimientos de culpa
— Baja autoestima
— Depresión, ansiedad, rabia, ira, miedo
— Comportamientos autodestructivos

    Comportamientos violentos
—  Trantornos de alimentación (incluyendo bulimia o anorexia)
— Sentirse diferente de los demás
— Problemas para relacionarse
— Problemas físicos, incluyendo enfermedades crónicas como dolores de cabeza, de estómago u otros problemas digestivos, malestares vaginales o urinarios, problemas en los órganos reproductivos, etcétera
— Abuso de sustancias, adicciones o comportamientos adictivos
— Evitación de comportamientos relacionados con cualquier cosa asociada con el trauma (pensamientos, actividades, gente, lugares). Fobias.
— Sentirse impotentes e incapaces de hacerse valer
— Comportamientos controladores

Los mecanismos para reducir el dolor emocional pueden incluir comportamientos de autoabuso: adicciones, autolesiones, etcétera.

Ésta es la forma en la que se ha aprendido a sobrellevar (cubrir, escapar de, adormecer) los sentimientos por lo que sucedió, y así se ha sobrevivido.

Los abusadores culpan a la víctima por su comportamiento y puede amenazarla e intimidarla para que permanezca en silencio. Quienes sobreviven más tarde se sienten culpables y avergonzados por no haberhecho nada para detener el abuso, o continúan sintiéndose responsable de él. El auto-culparse genera culpa y vergüenza y puede añadir años de sufrimiento.

Ya que el abuso sexual puede ocurrir en zonas de placer, el cuerpo puede responder automáticamente a la estimulación. Pueden sobrevenir sensaciones físicas de placer o incluso orgasmos. Las reacciones emocionales y respuestas físicas de quien padeció no estaban en sincronía, lo que causa confusión y sentimientos negativos intensos. La persona termina por sentirse culpable o avergonzada si experimentó ciertos sentimientos agradables en cierto punto de la agresión o del ataque sexual. A menudo ésta es el área más difícil de trabajar.

 

Me gustaría que cualquier persona que pudiese ayudar a Sonia bien sea aportando su experiencia, recomendando profesionales o grupos de terapia, aporte un comentario.

Sonia vive en la zona de Valencia

 

Gracias

 

 

Hola, me llamo Sonia.

 

Me sorprende estar nerviosa por contar lo que voy a contar, cuando realmente ahora mismo no se lo estoy contando a nadie a la cara. Ni tengo a nadie que me haga sentir intimidada por lo que voy a contar. Es una historia muy larga y voy a intentar abreviar todo lo posible. Aunque necesitara una eternidad para contar la cantidad de cosas que me han sucedido a lo largo de toda mi vida. Para que te hagas una idea...

 

La cosa empieza cuando tenia 9 años. Imagínate

 

 Pero voy a ser lo mas breve posible.

 

 

Cuando yo tenia 9 años, y mi padrastro empezó a abusar de mi sexualmente. Así pasaron años de vejaciones, tocamientos y masturbaciones hasta que dejó a mi madre cuando yo tenía quince años. No hay ni un solo día de mi puta vida en que no recuerde esas asquerosas manos sobre mi pequeño e inocente cuerpo.

 

Recuerdo la primera vez, las sensaciones que tuve, los olores y lo que todo eso acarreó en mi durante esa misma noche. Recuerdo todas y cada una las veces que abusó de mi, recuerdo la angustia, el dolor, la rabia, la impotencia, las mentiras que tenía que inventarme en mi familia para no tener que soportar diversas situaciones, los chantajes, los gritos, los estirones de pelo, recuerdo la ansiedad, los dolores de tripa, el miedo, la diarrea, la anorexia que vino después y cuando ya no pude mas, con trece años me tome todas las pastillas de un bote que me encontré en casa, quise rendirme, no podía luchar, no podía hablar. Y encima, tenía el abuso constante de esa persona puesto que vivía con nosotros en casa y mi madre estaba loca por él y además dependía económicamente de él .

Recuerdo las noches sin dormir en las que estaba pendiente de la puerta de mi habitación por si entraba a media noche y yo ponía la mochila del colegio en la puerta para que hiciera ruido si intentaba abrir la puerta. Recuerdo cuando me tiraba horas y horas escondida debajo de la cama o dentro del armario cuando el entraba en casa y yo estaba sola. Recuerdo cómo mi madre me reñía y me decía que yo creaba tensiones en casa  porque nunca quería pasar tiempo con él, y mi madre hablaba de él como si fuera un santo porque nos colmaba de regalos a todas ( a las tres, a mi madre, a mí y a mi hermana) . Recuerdo tantas cosas, que a veces siento el miedo de la misma forma en que lo sentía cuando sabía que iba a pasar. Recuerdo cuando intentó hacerme algo y yo le dije que no y le amenacé con un cuchillo y el me amenazó con hacerle algo a mi hermana pequeña. Recuerdo cuando entró en mi habitación e intento bajarle las braguitas a mi hermana y yo desperté y le tire la lámpara de la habitación dándole a mi hermana en la cara y produciéndole una pequeña quemadura que encima tuve que justificar al día siguiente y por cual recibí un castigo. Recuerdo todo lo que no recordé en su momento.

 

Cuando él se fue de mi casa porque dejó a mi madre por una nueva pareja (jovencísima, claro)  yo empecé a tener una vida "normal de adolescente".

Pero yo ya estaba sucia, mi mente ya estaba enferma, siempre estaba diciendo mentiras, era muy fantasiosa, me inventaba mil historias de las cuales luego salía la verdad y yo quedaba como una mentirosa y fantasiosa. De hecho, todavía, aun teniendo la edad que tengo, en las reuniones familiares todavía cuentan historias mías de las cuales me avergüenzo y que mi madre se encargo de contarles a todo el mundo. Dentro de mi familia, mi etiqueta es "Sonia la mentirosa y la fastasiosa". Mi madre jamás ha sabido nada de eso. Siempre lo mantenido oculto.

 

Después de todo esto, más o menos tuve una vida normal, me enamoré de mi primer novio al que ame con lo más profundo de mi corazón cuando tenía 18 años y el cual me dejo después de 4 años por la cocaína. Yo también tuve mis tonteos con las drogas, aunque realmente siempre ha sido una cosa que nunca me llamo la atención, me drogaba porque todos mis amigos lo hacían, solo que ellos no tenían fin y yo siempre sabia cuando parar y cual era mi límite. Pero el no supo parar y después de dejarme y sentir el dolor mas intenso que he tenido en toda mi vida, el decidió dejarme por las drogas. Y así le fue, que con esto no quiero decir que si hubiera a seguido conmigo no le hubiera pasado, pero se enganchó tanto a la cocaína que cometió varios atracos y acabo en la cárcel pagando (que yo sepa de momento 3 años). Y después de el, conocí a Jorge. Mi actual pareja, con la cual tengo un hijo maravilloso de 2 años y medio que me hace feliz en la parte de madre que me toca.

 

Jorge y yo llevamos 13 años juntos, pero yo estoy absolutamente convencida de que no nos vamos a morir juntos.

 

A los dos años de estar juntos, empezó a maltratarme psicológicamente con el tema del peso. Se obsesiono con mi peso. Yo mido 1´64 y cuando el me conoció pesaba unos 60 , claro, también he de decirte que tenia 23 años y todos los fines de semana nos íbamos de fiesta. Yo jamás he sido delgada (excepto cuando tuve anorexia que llegue a pesar 47 kilos). Cuando Jorge me conoció yo había salido de la anorexia pero tenía bulimia, y al cabo de un tiempo me cure. Pero empecé a engordar de nuevo, pero esta vez, no me importaba. Con Jorge siempre he tenido problemas desde muy temprano de la relación, a los dos años más o menos. Cuando no era su ex novia, eran mis problemas de peso, cuando no otra cosa y así siempre. Lo hemos dejado y cogido mil veces. El es una persona negativa, desconfiada, poco sociable, las reuniones familiares no le gustan (ni con su familia ni con la mía). Tiene un carácter destructivo  y sus problemas los paga conmigo cuando quiere, dejándome de hablar durante días, diciendo cosas que duelen muchísimo etc. Hace un par de años me quedé embarazada de Tito, mis primeros cinco meses de embarazo fueron totalmente fatales, el no aceptaba que yo no hubiera querido abortar, pero yo tenía 35 años y ni dudé, y quise tener a mi hijo. Cuando ya estaba de avanzado embarazo (casi con 6 meses) se lo dijimos a sus padres, y entonces empezó a ilusionarse, a tener más interés... Pero yo desde que tuve a mi hijo, todo lo que me había parecido "una vida normal" desde que mi padrastro abandonó la casa de mis padres donde yo vivía, empezó a convertirse en un infierno. Me di cuenta de lo impresionantemente fuerte que es tener un hijo. Yo lo he criado sola, mis padres viven a 30 kilómetros y me ayudaban a veces pero pocas, yo cuidaba día y noche de la casa, de Tito, de Jorge, estudiaba. Llevaba un stress totalmente innecesario.

 

 Hasta que el verano del 2012 (cuando Tito tenía 1 año), reventé. Empecé a no salir de mi casa, me tiraba días sin salir con mi hijo en casa, no hablaba con nadie, apenas dormía, comía demasiado, Jorge y yo discutíamos a diario, yo me sentía anulada, encerrada, miraba a mi alrededor y solo veía miseria. Y decidí marcharme a casa de mis padres. Luego al poco tiempo volví, aun sabiendo que nada había cambiado, que estaba todo tal cual o había dejado, que no tenía  que haber vuelto. Aun sabiendo todo, volví. Y durante es resto del año hasta este verano, todo era siempre igual, siempre diciéndome todo lo que le salía de la boca sin mirar, que no trabajaba, que no aportaba dinero, que tenia la casa echa un desastre, que no tenía que haber estudiado....

 

Me lanzaba mil puñales directos al corazón. Y fue pasando el tiempo, y yo engordé, cambié, me anulé. Hasta que este verano volví a reventar pero a lo Bestía. Esta vez, era diferente. Empecé a mezclar todo lo que me había pasado a lo largo de toda mi vida con mi relación, tuve pensamientos suicidas, pero no los llevé a cabo porque mi hijo es la fuerza más grande que me ha dado la vida para seguir adelante. La sola idea de dejar a mi hijo solo sin mí,  hace que quera hacer algo con toda esta mierda de vida que he tenido y tengo. Por eso, he decido escribir todo esto.

 

 En este relato, no hay ni la mitad de la mitad de toda la historia, faltan peleas brutales con mi madre, autolesiones, mentiras increíbles, y mucho más.

 

 

 

 

Publicado por: Administrador Web
Fecha: Nov. 10, 2013 at 7:00pm



Paki
Nov. 10, 2013 at 7:29pm
Los abusos a niños es lo más abominable que pueda existir.La baja autoestima en la edad adulta es una característica en adultos que han sido abusados de niños.Ella necesita terapia para que le ayude a superar el pasado y a detectar a gente negativa que pueda minar su autoestima.Espero que se dé cuenta que su pareja también contribuye a hundirla más.Tiene que librarse de ese sentimiento de culpa que pueda ser tenga sepultado en lo más profundo y que le crea esas conductas autodestructivas así como de quienes cuestionan su valía por los kilos de más o menos que tenga.


Otra
Nov. 10, 2013 at 8:44pm
Hola, "Sonia". Escucha, yo he vivido cosas parecidas. Los abusos me ocurrieron cuando era mucho menor que tú, por lo que sólo tengo dos recuerdos, el resto los he borrado. He pasado por bulimia, autolesiones, alcoholismo, ira, rabia, peleas, depresión, fantasías... Me recuerdas mucho a mí. Después de muchos años, decidí, por fin, empezar a ver a una psicóloga, y la verdad es que creo que he mejorado muchísimo. Ya no me siento tan bicho raro como antes, pero poco a poco. Todavía tengo bajones, ataques de ansiedad... Por lo que no te puedo solucionar la vida con un comentario, no tengo todavía la clave de la curación, eso sí, creo que te vendría muy bien buscarte una psicóloga CLÍNICA. No dejo mi mail por miedo a que algún conocido me lo reconozca, así que te dejo mi blog que es algo más anónimo, aunque también lo podrían reconocer, pero me gustaría mucho, si quieres, hablar contigo, que tengas alguien con quien compartir pensamientos. Yo estoy lejos, no en Valencia, pero he tenido amistades por internet muchas veces y creo que está muy bien, así que te dejo esa posibilidad. Si quieres, déjame un comentario aquí o en el blog, a ver si podemos darnos algún contacto. Me gustaría mucho, de verdad, poder ayudarte. Y no te preocupes, que todos tenemos "solución", sólo hay que encontrar la clave. Un beso y ánimo
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